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11 octubre, 2018

Cobra instala la primera turbina del que será el mayor Parque Eólico marino con tecnología flotante del mundo

Cobra ha iniciado la puesta en marcha del parque eólico marino con tecnología flotante Kincardine, ubicado a 15 kilómetros mar adentro de la costa de Aberdeen en Escocia. El parque, con una potencia de 50 MW, es una instalación pionera, el primer hito de la carrera de la eólica marina flotante con mayor potencia del mundo.

El estreno se ha producido con una turbina de 2 MW y, actualmente, se encuentra exportando energía a la red británica con un contrato de suministro de energía (PPA), con un operador eléctrico británico. El parque constará de cinco aerogeneradores más de 9,6 MW que se instalarán en la primavera de 2020 para completar los 50 MW.

Cobra es propietaria del 90% del proyecto Kincardine, el 10% está en manos de inversores locales, y se dispone a colocar hasta un 70% entre fondos y operadores.

La intención de Cobra es mostrar la viabilidad comercial del Parque y contar con un mínimo del 20% cuando esté a pleno rendimiento. Kincardine goza de una tarifa garantizada de 3,5 ROCs (Renewable Obligation Certificates), equivalentes,  a día de hoy, a 190 euros por MW hora. Los ROCs han sido creados como herramienta para primar el lanzamiento de una tecnología que aún debe mostrar su rendimiento, pero que está llamada a mejorar en costes la producción eólica marina convencional.

El mismo modelo de negocio será replicado en los desarrollos eólicos marinos que Cobra adquirió en enero en Taiwán, con la compra del 90% de la subsidiaria local del grupo francés Eolfi (Taiwán Eolfi Greater China).

Cobra busca los permisos de las autoridades locales de Medioambiente planta por planta (de 500 en 500 MW) y no comenzará a invertir hasta contar con socios, como fondos de inversión y utilities.

Cobra da ya pasos decididos para el despliegue de hasta 2.550 megavatios (MW) flotantes y se ha abierto a la búsqueda de socios que ayuden a soportar una inversión de 10.500 millones de euros en los próximos diez años, especialmente en el desarrollo de parques en Asia.

Lo que salga de estas experiencias puede suponer un nuevo salto para las renovables. Los aerogeneradores sobre soporte fijo apenas pueden instalarse en aguas con profundidades hasta los 55 metros, con el consiguiente impacto visual desde la costa y dificultades para encontrar emplazamientos aptos. Mientras, los aerogeneradores sobre estructuras flotantes, por los que ha apostado Cobra, eliminan esas limitaciones: pueden aprovechar áreas con menores restricciones medioambientales y mayor intensidad de viento, además de ser una solución para costas profundas como las de Japón o EE UU.

Cobra es pionera en el desarrollo de infraestructuras eólicas marinas flotantes, donde cuenta con tecnología propia patentada en hormigón, y cuenta con cimentaciones fijas por gravedad también en hormigón.

El principal objetivo de Cobra es posicionarse en el mercado como una empresa líder en el desarrollo, construcción, y operación y mantenimiento de parques eólicos marino.

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